domingo, 4 de diciembre de 2011

Quedarás grabado en mi memoria.

Y fue entonces cuando mis venas quedaron vacías, cuando el corazón dejó de latir..
 El cielo me dio la oportunidad de dejar que mi alma bajase a la tierra por última vez, para ver como quedaría el mundo sin mí. Bajé y mi puse a su lado. Me acerqué a el, tan cerca que pude sentir su calor, como nunca antes había sentido. Me fijé en su peca del cuello, en su perfecta sonrisa, en esos pequeños detalles en los que nunca me había fijado.
 De pronto, se puso muy serio. Y le escuché lo que le dijo a su amigo al oido:
   - Nunca pude decirle lo que sentía, y me arrepiento. Quise decirla que la quiero, que nunca antes había conocido a alguien tan especial como ella, que nunca nadie había llegado hasta lo más hondo de mi corazón, pero ya es tarde.
 Volví hasta las nubes otra vez, estaba satisfecha. Sentí como mi alma se esparcía con mi felicidad por todas partes, pero su sonrisa.. dios que sonrisa, quedó grabado como cada rayo de sol que calienta. ¿Y qué decir de su peca del cuello? Quedó marcada en el firmamento.