Sí, quizás en algún momento me apeteciera estar sola, que no tuviera a nadie a mi lado, que no necesitara a nadie que me de los buenos días con un beso, que no me apeteciera que nadie me llamase porque necesitara escuchar mi voz, que no tuviera la necesidad de tener a alguien que sonriera por verme sonreir, que no sintiera que cuando estábamos juntos se le pasara el tiempo tan rápido, que se despidiera de mi lentamente, y sí, ahora lo único que me apetece, tengo, necesito, y siento es tener a esa persona que cumple todas esas posibilidades, quizás no al pie de la letra, ni de la manera más esperada, pero ahí está, y por eso agradezco que existas y te agradezco el a verme enseñado tu sonrisa, para no olvidarla nunca.

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